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Qué incluye un álbum de fotos hecho por encargo
Un álbum de fotos por encargo incluye tres cosas que se pagan por separado en cualquier otro sitio: el trabajo de seleccionar y maquetar tus fotos, un objeto encuadernado con papel fotográfico de verdad, y el acompañamiento hasta que el resultado te convence. Te desgloso qué hay detrás de cada una, con nombres y datos concretos.
El papel: qué es y por qué cambia todo
Es la diferencia más grande y la que menos se explica.
Un fotolibro normal se imprime en papel offset, de unos 300 g. Es papel de imprenta: se le aplica tinta encima. Funciona, dura, y es lo que lleva cualquier libro de tu estantería.
Un álbum por encargo usa papel fotográfico Fujifilm DPII. No lleva tinta: el papel se expone a la luz y se revela con químicos fotográficos, igual que un carrete. Por eso los negros son negros de verdad y los colores aguantan décadas sin virar. Es el mismo papel con el que se revelan las fotografías profesionales.
El acabado se elige entre mate y brillo, y no es indiferente: lo comparo en papel mate frente a brillo.
El gramaje: 800 g y por qué no son 300
El gramaje decide cómo se comporta el álbum con los años. Con papel fino las páginas se comban, se ondulan con la humedad y la apertura plana deja de funcionar bien.
El gramaje grueso, alrededor de 800 g, es el que eligen la mayoría de fotógrafos profesionales. Y tiene una consecuencia práctica que conviene saber: limita el número de pliegos. Con papel grueso caben hasta unos 44 pliegos; con el fino se llega a 60. Un álbum de muchísimas páginas obliga a bajar el gramaje.
El Álbum Anupix usa 35 pliegos, o sea 70 caras, en el gramaje grueso. Es el equilibrio entre contar la historia entera y que el objeto siga siendo sólido.

La cubierta: lino, y lo que se le puede hacer encima
El lino es fibra natural y orgánica, el revestimiento más sostenible de los que existen. Al tacto tiene un relieve fino, casi imperceptible a la vista pero evidente en la mano, y viene en tonos neutros: crema, arena, gris piedra, verdes y azules apagados.
Sobre esa cubierta se puede personalizar de cuatro formas, y cada una da un resultado muy distinto:
- Placa metálica, plateada o dorada, sobre la portada. Es la más visible y la que mejor funciona en regalos formales.
- Hot stamping: un sello caliente que marca el nombre y la fecha directamente sobre la tela. Puede ser incoloro —solo el relieve— o en color. Es el acabado más discreto y el que mejor envejece.
- Impresión UV, con tintas especiales y proceso ecológico, para cuando se quiere color o un motivo más gráfico.
- Cintas de satén en portada y contraportada, para cerrar el álbum con un lazo.
Y hay alternativas al lino: madera con grabado láser, terciopelo o lino blanco bordado a mano. Las repaso en álbumes de fotos de lujo.

La apertura plana
Es lo que permite que una foto ocupe las dos páginas sin partirse por el centro ni desaparecer en el lomo. Suena a detalle y es lo que más se nota al abrirlo.
Cuidado con la palabra «layflat», porque se usa para cosas distintas y no todas abren igual de bien. Lo explico en layflat, flush mount o lite y en apertura plana de 180º.

La caja
Una caja rígida forrada a juego no es decoración: es lo que evita que el álbum se raye, coja polvo y le dé la luz. Un álbum guardado en su caja está igual dentro de veinte años; uno en una estantería, no.
Si se cobra aparte suele costar entre 40 y 60 €. En el Álbum Anupix va incluida.
Lo que no se ve y es la mitad del precio
Todo lo anterior lo puedes comprar. Lo que distingue un álbum por encargo es el trabajo que no aparece en la ficha técnica:
La selección. Reducir cuatro mil fotos a ciento ochenta y que el resultado cuente algo. Es la parte que ningún algoritmo hace bien y la que más horas lleva.
La corrección. Igualar luz y color entre fotos hechas con móviles distintos, en días distintos y con luces distintas, para que el álbum no parezca un collage.
La maquetación. Decidir qué foto va grande, cuál va pequeña y cuál se queda fuera aunque duela.
Las revisiones. Ver el álbum entero antes de imprimir y poder cambiar lo que sea, las veces que haga falta.
Ese conjunto son entre nueve y doce horas. Lo desgloso en ¿merece la pena pagar para que te hagan el álbum?, y el precio entero en cuánto cuesta un álbum de fotos profesional.
Qué no incluye
Para que no haya sorpresas:
No incluye hacer las fotos. Un álbum por encargo trabaja con las fotos que ya tienes. Si necesitas un reportaje, eso es un fotógrafo y es otro presupuesto.
No incluye restaurar fotos antiguas dañadas. Se puede hacer, pero es un trabajo aparte.
No incluye copias. Las réplicas para los abuelos se piden en el mismo pedido, y salen mucho más baratas que encargarlas después.
Preguntas frecuentes
¿Qué incluye un álbum de fotos por encargo?
La selección y maquetación de tus fotos, el álbum encuadernado en papel fotográfico con cubierta personalizada, la caja rígida, las revisiones hasta que apruebes el diseño y el envío.
¿Qué papel se usa en un álbum de fotos profesional?
Papel fotográfico Fujifilm DPII, que se expone a la luz y se revela con químicos en lugar de imprimirse con tinta. Conserva los colores durante décadas y tiene una base gruesa y rígida.
¿Cuántos pliegos puede tener un álbum?
Con papel grueso de unos 800 g, hasta 44 pliegos. Con papel más fino se llega a 60. Un pliego son dos caras.
¿Cómo se personaliza la cubierta de un álbum?
Con una placa metálica plateada o dorada, con hot stamping —un sello caliente, incoloro o en color—, con impresión UV o con cintas de satén para cerrarlo.
¿La caja va incluida en el precio?
Depende del taller. Cuando se cobra aparte suele costar entre 40 y 60 €. En el Álbum Anupix está incluida.
Todo esto ya está decidido
Acabas de leer sobre gramajes, revestimientos y acabados. Está bien saberlo, pero no deberías tener que convertirte en experto para tener un álbum decente.
En el Álbum Anupix esas decisiones ya están tomadas. Tú eliges la cubierta entre cuatro materiales y me mandas las fotos como estén. Te enseño el álbum entero y terminado antes de imprimir nada: si no te convence, no se imprime y no pagas el resto.